
El tiempo de actividad es el factor clave en la producción metalúrgica. Por eso, los fabricantes buscan constantemente mejores formas de hacer que el aceite y las herramientas duren más tiempo y de mantener sus máquinas en funcionamiento sin mayores gastos ni mantenimiento adicional.
Esto hace que la gestión del aceite y la lubricación sea una consideración operativa fundamental. Pero a medida que la maquinaria envejece y el fluido se degrada, las operaciones se enfrentan a un dilema: ¿deberían reciclar el aceite o invertir en recuperación?
Cada elección tiene sus beneficios, pero la mejor opción siempre será la que se alinee más con sus necesidades operativas específicas.
La recuperación de aceite es un proceso intensivo en el que los proveedores de servicios restauran los aceites degradados a un estado casi nuevo. Sin embargo, en muchos casos solo se pueden recuperar grandes cantidades de aceite. El líquido a granel requiere múltiples etapas de filtración y deshidratación, además de la adición de productos químicos para completar el proceso, lo que puede resultar costoso.
Además, la contaminación cruzada es un riesgo. Si el proveedor de servicios no limpia adecuadamente su equipo después de cada etapa, la calidad del fluido puede verse afectada y dañar potencialmente su maquinaria.
La incorporación de capacidades de reciclado de aceite es una solución ideal para operaciones metalúrgicas con volúmenes de aceite más reducidos. Este proceso filtra, limpia y reacondiciona aceites, lubricantes y refrigerantes usados para eliminar contaminantes y poder reutilizarlos de manera segura en las mismas aplicaciones o en aplicaciones similares.
Los sistemas de reciclaje utilizan un método de filtración simple y son una solución más rápida y rentable que la recuperación.
Reducción de contaminantes: Personalizado sistemas de reciclaje de aceite Elimina partículas, aceite residual y residuos del aceite usado para que quede limpio y pueda reutilizarse. El aceite reciclado minimiza el desgaste de las piezas de las herramientas y las máquinas, lo que reduce el riesgo de tiempos de inactividad no planificados.
Mayor estabilidad térmica: La eliminación de impurezas del aceite ayuda a conservar sus propiedades térmicas y la eficiencia de transferencia de calor, lo que es fundamental para mantener temperaturas de funcionamiento óptimas en las máquinas para trabajar metales.
Mayor vida útil del lubricante y de las herramientas: El reciclaje eficaz del aceite reduce la frecuencia de reemplazo del mismo, lo que genera un ahorro significativo de tiempo y costos de mano de obra. Esto es valioso para operaciones que normalmente requieren un mantenimiento frecuente del aceite y los fluidos, o que tienen aplicaciones de alta velocidad o alta carga. El reciclaje continuo del aceite reduce sustancialmente las compras de aceite nuevo, lo que refuerza el resultado final a través de ahorros adicionales.
Cumplimiento ambiental mejorado: El reciclaje de aceite y lubricantes reduce la cantidad de aceite usado almacenado en la planta. Esto hace que el lugar de trabajo sea más seguro, ayuda a las empresas a cumplir con las estrictas normas ambientales y minimiza los gastos de eliminación.
Se ha demostrado que los sistemas de reciclado de aceite centralizado de PRAB reducen las compras de aceite nuevo hasta en un 75 % y prolongan la vida útil de las herramientas hasta en un 25 %. Los sistemas son económicos y fáciles de usar, y ofrecen varios beneficios a los fabricantes que buscan mejorar la producción y minimizar los gastos:
La ventaja de PRAB
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